miércoles, 6 de julio de 2016

Hace tanto tiempo que no escribo lo que quisiera, no lo hago con un mínimo de decencia. Tengo tantas cosas en mi mente, tantas ideas y planes. Quizá retomar alguna historia que dejé a medias. Pero de eso hace ya tanto, años, dudo que las personas que en su momento esperaban un nuevo capítulo lo sigan haciendo. Los tiempos cambian y los gustos también. Empezando por los míos. Creo que tendría que tomar con calma ese hilo conductor, apreciarlo de nuevo, volver a leerme. Ahora que recuerdo, combinaba parte de mi realidad y experiencias con lo que imaginaba sobre aquellos personajes a los que les di vida, aunque fuera por tan poco...
Todo se debe a que no tengo las mismas fuerzas que tenía antes, cuando intenté hacer algo de escritura creativa. En el presente debo escribir más que nunca, pero todo es académico. Siento que en cada palabra plasmada pierdo más, cada trabajo escrito consume mi imaginación. Es curioso, es un supuesto que, al escribir, nos encontramos ante una mayor perfección, un refinamiento en nuestra expresión bajo las letras. Pero eso a mi cansada mente no lo logra. 
¿Será que la academia me absorberá aniquilando cualquier intento de llegar a la escritura que deseo? ¿Podré ir más allá de la prosa profesional? Peor aun sería acceder a esa creatividad, a ese tipo de ficción, novela  sólo a través de mi carrera, donde nunca podré separar al texto investigativo, donde no pueda escapar y ser alguien más. 
Por ahora, lo único que tengo a la mano son esos ensayos, sé que pueden ser parte de eso que llaman escritura creativa...pero ya no puedo verlos así, sólo recuerdo leer día y noche para componer alguno, faltando unas pocas horas para cumplir la fecha de entrega. Y sin mentir, esperando una nota. Yendo más lejos, esos ensayos no tienen los componentes necesarios para ser llamados así. Se necesita de mucho tiempo para llegar a componer alguno de manera satisfactoria, por lo que leer un documento y escribir sobre él en escasas semanas, me deja la sensación de estar haciendo una reseña - en mi esfuerzo por no terminar haciendo un resumen - No es fácil, no se toma a la ligera. Causa una gran frustración entregar algo y sentir que la persona que lo revisará lo hará pensando en alguna nota y, que en realidad, tampoco pueda salir del estándar de nuestro mundo profesional.