sábado, 20 de octubre de 2012

Instinto Maternal.

A veces lo que más daño nos hace es de lo que menos queremos hablar.
A cualquiera se le puede fallar, menos a los hijos. Aparentemente soy egoísta por no querer darle la carga de la existencia a otro ser, todos se asombran y parece que quisieran convencerme de los beneficios que los hijos me traerían. Es decir, debo traer a alguien a este mundo solo para que yo pueda sentirme bien y "realizarme como mujer". Luego ¿No soy mujer ahora? 
Francamente creo que la maternidad es desagradecida, muchas madres son dedicadas a sus hijos, pero se equivocan en todo. Con ésto, solo logran malgastar sus vidas, olvidarse de sí mismas sin recompensa alguna, y para colmo afectando seriamente a sus hijos.
No quiero ser madre, porque me da miedo cometer los errores que mis padres cometen conmigo y por supuesto no quisiera tener un hijo solo  para tratar de corregir esos errores.
No quiero ser madre, porque no soporto la maldad y suciedad del mundo, es un lugar peligroso, lleno de envidia, dolor, horror, muerte, de gente hipócrita que está pendiente de los éxitos y fracasos ajenos, pero no para felicitar o ayudar sino para ver cómo sacan provecho de la situación. Un lugar donde solo será un número, donde le impondrán un sistema, unas reglas, una sociedad en la podrá o no sobrevivir.
No quiero ser madre, porque si algo malo le pasara a ese hijo sería mi responsabilidad después de todo yo sería la que le impondría la vida arrojándolo a este seco mundo.
No quiero ser madre, no soportaría que ese hijo heredara mis problemas, mis miedos y mi destino.
No quiero ser madre, porque no me le quiero tirar la vida a alguien como lo hicieron conmigo.

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