A esa visita no se le puede evadir; es más, a veces de verdad que me gustaría invitarla, decirle que me visite, que ya no aguanto más.
Pero luego en algunas épocas, me gustaría que extraviara mi dirección y no tener que enfrentarle en este momento.
¿La eternidad en la nada? ¿Una eternidad con nosotros mismos sin descanso?
¿Nos llevaremos nuestros sufrimientos o acabarán junto con nuestra existencia?
Da miedo preguntarnos ese tipo de cosas, la verdad no creo que exista un más allá, es solo la manera en que los humanos escapamos de nuestra propia extinción, las ánimas son solo el escape a una eternidad en la nada, para apagar el miedo a nunca despertar.
A ésto, debo sumarle el hecho de la negación a cualquier dios inventado por la humanidad, y por lo tanto, a cualquiera de sus promesas de vida eterna, las ideas religiosas son tan absurdas, tan desesperadas.

La muerte es algo muy duro, que no se enfrenta fácilmente, pues como vos dices, al uno saber que la vida no es eterna sino efímera, todos los recuerdos quedan atrapados. Además, saber que no se volverá a ver a esa persona que tanto amamos, es muy desgarrador...pero al menos nos queda el recuerdo en el ahora y no darnos pajazos mentales con que volveremos a ver a esa persona en un plano espiritual que no existe.
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