viernes, 28 de junio de 2013

En un día como hoy.

Tener lagrimas acumuladas en tus ojos, que quieren salir y correr lejos. Un bus lleno de personas, quienes te importan en lo más mínimo, pero obstruyen tu privacidad.
Querer gritar, desahogarse, poder volar lejos, sin que nada ni nadie te haga volver a la realidad. 
Huir.
Desaparecer de la faz de la tierra, o más bien, enterrarse y no salir de allí nunca.
Música para tus sentidos, pues aquellas melodías acallan las voces que en tu cabeza habitan, llevándote a la locura.
Balancear situaciones, eliminar conductas y sumar preocupaciones. Cada día es lo mismo, un sin fin, una rueda sin bajada.

domingo, 2 de junio de 2013

Sol Naciente.

De a poco mi vida vuelve a la caótica normalidad. Ese factor que me sacaba aun más de mis cabales, está desapareciendo por sí solo.
¿Cuántas decepciones se puede recibir de una sola persona? ¿Cuánto se puede aguantar?
No lo sé, pero de lo que estoy segura es que de alguna manera desaparecerá este sufrimiento; que esta promesa marchita se irá con el viento; que volveré a ver las calles y el cielo sin pensar en lo que fue y pudo llegar a ser.
Aunque sin querer llegué a una de las cosas que más he evitado en mis últimos años: recordar fechas. Marcar en el calendario una maldita fecha de algún acontecimiento de mi vida. Me he dado cuenta de cuánto llevo padeciendo...aunque si lo pienso bien, es mucho más de lo contado.


                                                       http://loscuatroelementos.wordpress.com/2009/05/10/sol-poniente-2/ Pulo